Hora de Jeffersonville: ...

Amada Novia que Presiona Play:

Cada domingo estamos reuniéndonos y escuchando el mayor Ministerio Vivo en la historia del mundo. ¡Estamos gozando del tiempo más glorioso al reunirnos para escuchar la Voz de Dios! Es Jesús, el Hijo de Dios, revelándose a Sí Mismo por medio de las Escrituras, haciendo VIVIR aquella Escritura que ha sido predestinada para este día, así como lo fue en Su día, y en todos los otros días. Y creerlo, es la evidencia del Espíritu Santo.

La evidencia verdadera de tener el Espíritu Santo no es solamente ir a la iglesia cada domingo; es que usted crea que "Yo soy", la Palabra para su día. ¿Qué es la Palabra para hoy? El profeta de Dios es la Palabra para hoy y él va a traer al pueblo de nuevo a la Palabra, de modo que la Novia conocerá a Su Esposo, conocerá a Su Compañero, la Palabra revelada.

Su propia vida, sus propias obras, revelan y vindican la Palabra de este día.

Es el Espíritu Santo de nuevo en la Iglesia; Cristo, Él Mismo, revelado en carne humana, en el tiempo del atardecer, así como Él prometió que lo haría. Yo sé que a ellos eso como que los atora un poco, pero usted debe leer entre líneas y ver, eso hace que el cuadro se aclare.

Nosotros somos la Simiente real de Abraham, la Novia. ¿Cuál fue la última señal que Abraham vio antes de que el hijo prometido llegara? A Dios, en la forma de un ser humano, que podía discernir los pensamientos de la gente. Un hombre, no una docena; un hombre.

Yo sé que muchas personas difieren con eso, pero yo sé que es esto. Yo lo sé. No porque estoy diciendo que Uds. lo están diciendo; porque yo no lo obtuve de mí mismo. Mis—mis pensamientos no son los míos propios. Sea lo que sea que me dijo, si Eso está errado, entonces está errado. Pero no lo estoy diciendo por mí mismo, lo estoy diciendo por lo que Alguien más ha dicho. Ese Alguien más es el Dios que nos habló e hizo todas estas cosas que Él ha hecho, y aparecieron, ¿ven?, así que yo sé que está correcto.

Nosotros estamos escuchando el propio pensamiento de Dios; no el pensamiento de un hombre, sino de Dios. Nuestro profeta es el revelador de la Palabra que ha sido escrita.

Nosotros entendemos que tocar las cintas en sus casas o en sus iglesias no es para todos, pero para nosotros, Esta es la ÚNICA MANERA. Nos encanta escuchar la Voz de Dios hablarnos directamente. No necesitamos de ninguna interpretación o explicación; es Dios hablándonos de labio a oído.

Este domingo estaremos escuchando a Dios hablarnos y decirnos cómo Él le mostró a Su profeta una vista anticipada de nosotros al otro lado. Cómo esa Novia estaba mirándolo a él directamente, hablándole, y estábamos parados junto a él. Estábamos caminando perfectamente ante el Señor.

Luego Dios habla por medio de Su profeta y de nuevo profetiza y dice:

Pudiera haber algunos a través de las naciones, alrededor del mundo, que aun esta cinta llegará a sus hogares o a sus iglesias. Rogamos, Señor, que mientras el servicio está tomando lugar, en—en…o la cinta esté siendo tocada, o en cualquier posición en que nos encontremos, o—o condición, que el gran Dios de los Cielos honre esta sinceridad de nuestros corazones esta mañana, y sane a los necesitados, les dé lo que ellos necesitan.

Si usted está escuchando las Cintas, y cree que Esta es la Voz de Dios para nuestro día, entonces todo aquello de lo que usted tenga necesidad, Dios estará hablando por medio de Su mensajero y dirá: “Dales todo aquello de lo cual tenemos necesidad”.

Mi amigo, eso sólo puede suceder PRESIONANDO PLAY.

Si usted quiere escuchar a Dios hablar e interpretar Su propia Palabra, revelarse a Sí Mismo por medio de carne humana, y recibir todo aquello de lo que usted tenga necesidad, venga a unirse con nosotros este domingo a las 12:00 p.m. (hora de Jeffersonville), mientras escuchamos a Dios hablarnos a medida que escuchamos: La Fiesta de las Trompetas (64-0719M).

El Hermano Joseph Branham

 

 


 

Escrituras para leer antes de escuchar el Mensaje:

Levítico 16
Levítico 23:23-27
Isaías 18:1-3
Isaías 27:12-13
Apocalipsis 10:1-7
Apocalipsis 9:13-14
Apocalipsis 17:8